Disolver la Tensión del Día
Una invitación a soltar el día que pasó, capa por capa, como quien se quita la ropa antes de acostarse. Prepárate para descansar con más ligereza.
Cómo practicar
- 1
Recuéstate cómodamente y cierra los ojos. Siente el peso del cuerpo sostenido por la superficie debajo de ti.
- 2
Lleva la atención a los pies. Nota cualquier tensión allí y, al inspirar, imagina que se suelta; al exhalar, déjala escurrir hacia el suelo.
- 3
Sube la atención por las piernas, las caderas y el vientre. Con cada exhalación, afloja los músculos como si se estuvieran derritiendo suavemente.
- 4
Continúa por el pecho, los hombros y los brazos. Nota el peso de los hombros bajando y las manos volviéndose más pesadas y cálidas.
- 5
Termina en el rostro: frente, cejas, mandíbula. Suelta la lengua del paladar y deja que los labios se separen ligeramente.
- 6
Permanece unos minutos sintiendo todo el cuerpo respirando solo, como una ola que va y viene, sin prisa.
Cuándo usarla
Por la noche, en la cama, después de un día agitado o cuando la mente insiste en repetir los acontecimientos del día.
Consejo
Si la mente divaga, no te preocupes. Simplemente vuelve la atención a la parte del cuerpo donde te quedaste, sin juzgar.
Pista complementaria
396 Hz Meditación Ruido Marrón
Sonido profundo de baja frecuencia, como una cascada lejana, para la tranquilidad.
396.0 Hz · 10:00
Qué ofrece esta práctica
- Ayuda a reconocer y liberar tensiones físicas acumuladas
- Crea una transición suave entre el estado activo y el descanso
- Fomenta una relación más amable con el propio cuerpo
- Ofrece un momento de pausa antes de dormir